Desde agosto, el museo desarrolla un trabajo de extensión con una institución educativa de Cafayate orientado a mejorar el acceso a sus contenidos.
Desde mediados de año, el Museo de la Vid y el Vino lleva adelante un trabajo de extensión junto al Profesorado de Educación Especial de Cafayate, con el objetivo de profundizar y fortalecer la accesibilidad de sus espacios y contenidos. La iniciativa que culminó recientemente, se enmarca en una política institucional que entiende a la cultura como un derecho y promueve experiencias inclusivas para todos los públicos.
En este proceso, se invitó a estudiantes y docentes del profesorado a analizar el recorrido museográfico y proponer herramientas que facilitaran la comprensión y el disfrute de la propuesta expositiva. Como resultado de este trabajo colaborativo, se presentaron proyectos orientados a distintos tipos de accesibilidad, entre ellos la adaptación de todo el guión del museo a formato de Lectura Fácil, el diseño de pictogramas para acompañar los recorridos y un proyecto de audioguías pensado para ampliar las posibilidades de acceso a la información.
El intercambio sostenido entre el equipo del museo y la comunidad educativa permitió enriquecer las miradas sobre la mediación cultural y reafirmó la importancia del trabajo articulado entre instituciones públicas que llevó adelante la Secretaría de Cultura durante el 2025. Estas acciones no solo impactan en la mejora de los servicios que ofrece el museo, sino que también fortalecen su rol como espacio educativo, social y comunitario en la región.
En este contexto de trabajo continuo y compromiso con la mejora, el Museo de la Vid y el Vino fue distinguido por su calidad de servicio, al ubicarse entre las organizaciones destacadas en los Indicadores de Gestión de la Calidad de los Servicios Públicos, reconocimiento que valora la evolución institucional y el esfuerzo sostenido hacia una gestión cada vez más accesible y de mayor calidad.

