Una jornada educativa en el Colegio de El Alfarcito reunió a estudiantes de la Quebrada del Toro y Tolar Grande para fortalecer el vínculo con el Qhapaq Ñan, promoviendo la valoración del patrimonio, la identidad cultural y el rol de las comunidades en su preservación activa.
En una jornada orientada a profundizar el conocimiento y la valoración del Qhapaq Ñan, el equipo del programa Qhapaq Ñan Patrimonio Mundial de la Provincia, llevó adelante una actividad de difusión y promoción cultural en el Colegio de El Alfarcito, convocando a más de 70 estudiantes de la Quebrada del Toro y Tolar Grande.
La iniciativa tuvo lugar a partir de la invitación de la directora del establecimiento, Rocío Ruiz Aliaga, y se enfocó en fortalecer el vínculo entre el patrimonio arqueológico y las comunidades que habitan el área de influencia de este extenso itinerario cultural andino. La propuesta buscó generar una apropiación consciente del legado, poniendo en valor la relación entre territorio, memoria e identidad.
Durante el encuentro, el director del programa, Diego Sberna, subrayó que este tipo de espacios resulta clave para promover una gestión participativa y sostenida en el tiempo. Señaló que acercar el patrimonio a las nuevas generaciones no solo permite comprender su importancia histórica, sino también asumir un compromiso activo en su preservación como parte de una herencia colectiva viva.
El equipo técnico estuvo integrado por la antropóloga Claudia Subelza y Julieta Barboza, representante de la Coordinación de Educación Intercultural Bilingüe. Este trabajo conjunto permitió abordar el Qhapaq Ñan desde una perspectiva integral, no solo como vestigio arqueológico, sino como un espacio de diálogo intercultural que sigue vigente en las prácticas y saberes de las comunidades.
A lo largo del taller se reflexionó sobre la importancia de los tramos que atraviesan la Quebrada del Toro y Tolar Grande, destacando el rol fundamental de los jóvenes como herederos y custodios de este paisaje biocultural reconocido por su valor universal excepcional. En ese sentido, se promovió una mirada que integra identidad, territorio y responsabilidad social.
La actividad contó además con el acompañamiento logístico de la Municipalidad de Campo Quijano, reafirmando el compromiso de los gobiernos locales y las instituciones educativas en la protección y puesta en valor de este legado inscrito como Patrimonio Mundial por la UNESCO.

