La propuesta integró literatura, cuerpo, movimiento e imaginación en jornadas realizadas junto a estudiantes de Psicomotricidad.
“Chocolate Literario. Historias que nacen jugando” llegó a tres sedes del Programa Escuelas Abiertas como una propuesta de animación y producción literaria destinada a niños, niñas y adolescentes. La iniciativa fue desarrollada de manera articulada por la Secretaría de Cultura, el Programa Escuelas Abiertas, dependiente de la Subsecretaría de Políticas Socioeducativas y de Prevención de la Violencia en las Escuelas, y la Tecnicatura Superior en Psicomotricidad del Colegio Superior San Pedro Nº 8199.
Las jornadas se realizaron junto a estudiantes de la Tecnicatura Superior en Psicomotricidad en las escuelas Ingeniero Patricio Sosa y Dr. Roberto Domingo Nazr, de la ciudad de Salta, y Dr. Bernabé López, de Vaqueros. A través de distintas actividades, los participantes fueron invitados a crear personajes, escenarios y acontecimientos a partir de objetos, imágenes, situaciones y propuestas corporales.
La experiencia partió de una premisa sencilla: una historia también puede comenzar jugando. Desde allí, el juego, el movimiento, la expresión y la palabra se convirtieron en herramientas para estimular la imaginación y la producción de relatos, explorando diferentes formas de acercamiento a la creación literaria.
La propuesta permitió abordar la literatura desde una perspectiva que integra cuerpo, juego, movimiento y producción simbólica, reconociendo que una historia puede surgir de un objeto, una acción, una pregunta o incluso de una situación inesperada.
Las producciones realizadas durante las jornadas serán recuperadas para formar parte de “Chocolate Literario”, que se presentará el sábado 10 de octubre, de 9 a 13, en la Usina Cultural, en el marco de la XVI Feria del Libro de Salta. Allí, las historias creadas en las escuelas podrán ser leídas, contadas, actuadas y compartidas, dando continuidad al proceso creativo iniciado en cada una de las sedes.
De esta manera, la propuesta busca fortalecer la participación cultural de niños, niñas y adolescentes, no solo como espectadores, sino también como creadores y productores de sus propias historias, llevando sus experiencias y producciones desde las escuelas hacia un espacio cultural de encuentro con otros lectores y participantes.

