La exposición estará habilitada desde el 25 de abril y propone un recorrido por el origen de sus colecciones y el trabajo interno que sostiene la preservación del patrimonio.
El sábado 25 de abril, el Museo de Antropología de Salta, al pie del Cerro San Bernardo, inaugurará una nueva muestra en el marco de un nuevo aniversario institucional, con una propuesta que pone el foco tanto en una de sus colecciones fundadoras como en los procesos internos que hacen posible su conservación y exhibición.
La exposición, titulada Tastil: el inicio de un relato museológico, recupera el origen de una de las colecciones más importantes del museo, conformada a partir de las excavaciones realizadas entre las décadas de 1960 y 1970 en el sitio arqueológico de Santa Rosa de Tastil, en la quebrada del Toro, departamento Rosario de Lerma. El proyecto fue dirigido por el Dr. Eduardo Cigliano y se desarrolló mediante un convenio entre la Universidad Nacional de La Plata, el museo, la Dirección Nacional de Turismo, el Gobierno de Salta y la Sociedad Científica Instituto de Antropología y Afines, que establecía que los materiales recuperados debían resguardarse en un museo provincial.
La colección incluye piezas de cerámica, metales, textiles, materiales líticos y madera, entre otros, y fue exhibida por primera vez en la inauguración del MAS en abril de 1975. Desde entonces, su tratamiento ha implicado tareas de registro, documentación, conservación, restauración, investigación, curaduría y montaje, un enfoque que hoy se profundiza a través de una gestión integral que abarca desde la reorganización de los materiales hasta nuevas líneas de investigación.
En paralelo, la muestra incorpora el eje El museo puertas adentro: la gestión integral de las colecciones en el MAS, donde se expone cómo la institución administra su patrimonio. Allí se presenta el conjunto de procedimientos que permiten registrar, sistematizar y resguardar la información vinculada a los bienes culturales, con el objetivo de garantizar su conservación, interpretación y socialización, al tiempo que se promueven prácticas para mitigar riesgos y prevenir el tráfico ilícito.
A través de una metáfora culinaria, el recorrido propone entender cada etapa del trabajo museológico como parte de una “cocina” de los bienes culturales: desde el ingreso y registro de las piezas mediante actas y documentación legal, pasando por su identificación en el libro matriz, la limpieza y conservación preventiva, hasta la elaboración de fichas técnicas normalizadas como las del RENYCOA. El proceso continúa con la investigación del contexto y significado de los objetos, la curaduría como instancia creativa donde se define el relato expositivo, el montaje técnico de la muestra y, finalmente, su apertura al público, concebida como un espacio de encuentro y construcción de sentidos.
La habilitación de la exposición está prevista a partir del mediodía del sábado.

