El Programa de Restauración y Conservación de la Secretaría de Cultura realizó una intervención patrimonial en Jujuy, en diálogo con las comunidades y con el objetivo de promover la preservación de bienes culturales.
En la localidad de Susques, provincia de Jujuy, se desarrolló una experiencia de conservación patrimonial impulsada a partir de una solicitud directa de la comunidad local, en articulación con la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta, a través del Programa de Conservación y Restauración. La intervención se inscribe en una línea de trabajo sostenida durante el 2025 y que se proyecta para el 2026, posicionando la Provincia como un referente del NOA en materia de conservación, con una fuerte impronta territorial y comunitaria.
La acción tuvo lugar en la capilla de Susques, donde se realizó un encuentro con integrantes de la comunidad y el párroco, seguido de una visita al templo y de un espacio de diálogo en torno al estado de conservación de la imagen de la Virgen de Belén, patrona del pueblo y bien patrimonial de profundo valor histórico, cultural y religioso. La solicitud de acompañamiento se vincula con un vínculo previo, dado que la responsable del Taller había trabajado años atrás en la restauración de las pinturas murales del templo, lo que generó un lazo de confianza y continuidad con la comunidad.
Durante la estadía se llevaron adelante tareas de limpieza de la imagen y la restauración de las manos, que presentaban roturas y faltantes. Los trabajos incluyeron procesos de consolidación, estucado y reintegración pictórica, respetando los criterios técnicos y éticos propios de la conservación patrimonial, con especial cuidado en preservar la integridad material y simbólica de la obra.
Como parte central de la propuesta, se desarrolló una instancia de capacitación destinada a la comunidad, orientada a brindar herramientas y recomendaciones sobre el resguardo, la correcta manipulación y el cuidado preventivo de este bien patrimonial. Esta acción buscó fortalecer el rol de la comunidad como custodios activos de su patrimonio, promoviendo prácticas responsables que garanticen su preservación a largo plazo y entendiendo la conservación como un proceso colectivo que articula saberes técnicos y comunitarios.

