El proyecto seleccionado para el FCDC acercó conocimientos y herramientas audiovisuales a estudiantes de El Cedral para que puedan contar sus propias historias.
El proyecto acercó conocimientos y herramientas audiovisuales a estudiantes de El Cedral para que puedan contar sus propias historias.
Lejos de los grandes centros urbanos y en un paraje rural de Orán, el realizador audiovisual Juan Zigarán desarrolla una propuesta que busca acercar el lenguaje cinematográfico a las infancias y brindarles herramientas para expresarse y contar sus propias historias a través de las imágenes.
Zigarán, de 43 años y residente en Salta Capital, destinó el aporte recibido del Fondo Ciudadano de Desarrollo Cultural, edición 2025, a la adquisición de memoria para la computadora y para la cámara, dos recursos fundamentales para fortalecer sus principales herramientas de trabajo y enseñanza.
El proyecto, denominado “Escuela rancho”, consistió en el desarrollo de un taller teórico y práctico destinado a estudiantes de una escuela rural ubicada en El Cedral, un paraje cercano a la ciudad de Orán. La propuesta tuvo como objetivo introducir a los participantes en el mundo del cine, acercándolos a sus conceptos básicos y a las posibilidades que ofrece el lenguaje audiovisual para narrar historias.
“Escuela rancho fue una experiencia pensada para acercar el cine a chicos que, por las características del lugar donde viven, muchas veces no tienen la posibilidad de ir a una sala o incluso de conocer cómo se realiza una película. A través del taller buscamos que pudieran descubrir que el cine también puede ser una herramienta cercana y accesible”, explicó Zigarán.
Durante el encuentro, los estudiantes pudieron conocer distintos equipamientos y aproximarse a conceptos como el cortometraje y las distintas etapas que intervienen en la construcción de una historia audiovisual. La propuesta también los invitó a pensar en su propio entorno como fuente de inspiración y en las herramientas que tienen a su alcance para registrar y compartir aquello que forma parte de su vida cotidiana.
“Trabajamos sobre la idea de que ellos también pueden contar historias. Les mostramos cómo pueden utilizar una cámara y cuáles son los pasos básicos para construir un relato. No hace falta tener grandes recursos: pueden comenzar con cosas simples, con aquello que conocen y que forma parte de su vida diaria”, señaló el realizador.
En ese sentido, el taller puso en valor las experiencias y el contexto de los propios estudiantes como materia prima para la creación. Sus hogares, los animales, los caballos y las actividades productivas que forman parte de la vida cotidiana en la zona se convirtieron en posibles temas para explorar a través de una cámara.
“Ellos viven ahí, conocen su entorno y tienen muchas historias para contar. Muchos tienen caballos, animales o familias que trabajan en distintos cultivos. Todo eso puede convertirse en una historia. Incluso, si alguien de la familia tiene un teléfono, pueden comenzar a documentar lo que sucede a su alrededor. Eso también es hacer cine”, sostuvo Zigarán.
De esta manera, “Escuela rancho” propone una aproximación al lenguaje audiovisual desde una perspectiva situada, reconociendo las experiencias de las comunidades rurales y brindando a las nuevas generaciones herramientas para observar, registrar y narrar su propia realidad.
El acompañamiento del Fondo Ciudadano de Desarrollo Cultural permitió, a su vez, fortalecer el equipamiento técnico necesario para continuar desarrollando este tipo de experiencias. “El aporte es importante para mejorar el equipamiento y contar con mejores herramientas para seguir trabajando en proyectos que acerquen el audiovisual a nuevos públicos y, especialmente, a quienes muchas veces tienen menos posibilidades de acceder a este tipo de propuestas”, destacó Zigarán.
La experiencia desarrollada en El Cedral refleja cómo el apoyo a proyectos culturales puede traducirse en acciones concretas que amplían el acceso a las expresiones artísticas y al conocimiento, generando espacios de aprendizaje y creación en distintos puntos del territorio provincial.

