La obra dirigida por Maira Bulacio se presentará el 20 de mayo en el marco del programa provincial Salta a Escena.
“Chicos Católicos, Apostólicos y Romanos”, texto de Juan Paya dirigido por Maira Bulacio, se presentará el próximo 20 de mayo a las 21:30 en el SUM de la Usina Cultural, ubicado en España y Juramento, como parte del ciclo Incentivo de Sala impulsado por el programa Salta a Escena.
La propuesta teatral es una comedia provocadora y satírica que retrata las experiencias de cuatro compañeros de un colegio religioso durante la preparación para la Primera Comunión. A través de escenas breves, dinámicas y cargadas de humor, la obra pone en tensión las dudas, los temores y las curiosidades de los niños frente a las rígidas estructuras de la educación católica. La puesta construye una mirada crítica sobre los mandatos conservadores y las contradicciones del mundo adulto, abordando con ironía prejuicios sociales y formas tradicionales de enseñanza.
La producción está a cargo de Alejandro Gerónimo y el elenco está integrado por Álvaro Rodrigo, Pablo Rufino, Gonza Tiplisqui, Agus Pepelnac y Jhony Avendaño, quienes dan vida a una historia atravesada por el humor, la irreverencia y la reflexión.
Las entradas ya se encuentran disponibles a través de la plataforma oficial Vamos.gob.ar, con un valor de 20 mil pesos la entrada general y una promoción de dos entradas por 30 mil pesos.
El ciclo Incentivo de Sala forma parte del programa Salta a Escena y establece un régimen de fomento destinado a fortalecer la exhibición de propuestas escénicas en las salas dependientes de la Secretaría de Cultura de la Provincia, entre abril y noviembre de 2026. La iniciativa busca acompañar y potenciar el desarrollo de las artes escénicas locales mediante herramientas de promoción, circulación y exhibición en todo el territorio provincial, ampliando las oportunidades para artistas, productores y públicos.
La programación continuará el 31 de mayo en la Sala Mecano de la Casa de la Cultura con la presentación de “La Danza no Descansa”, una puesta de Gustavo Puppi y Gabriel Perea García.

