Más de 3.600 personas acompañaron las tres funciones del espectáculo del Ballet Folklórico de la Provincia, que conmovió al público con una propuesta inmersiva y conmovedora.
Con un balance altamente positivo, “Malvinas, el musical” finalizó su ciclo de presentaciones en el Teatro Provincial Juan Carlos Saravia, consolidándose como una de las propuestas culturales más impactantes de la temporada. A lo largo de sus tres funciones, más de 3.600 personas vivieron esta experiencia escénica que rindió homenaje a los héroes de la gesta de Malvinas.
La obra, impulsada por el Ballet Folklórico de la Provincia “Gral. Martín Miguel de Güemes” en el marco de su 15° aniversario, ofreció una puesta inmersiva que integró música en vivo, danza y recursos escénicos innovadores. Ráfagas de viento, atmósferas sonoras envolventes y coreografías aéreas que atravesaron la sala lograron una conexión directa con el público, generando una vivencia sensorial única.
Las voces de Paola Arias y Gabriel Morales, acompañadas por una destacada banda de músicos, aportaron una dimensión emotiva al relato, que puso en el centro las historias humanas, el coraje y la memoria colectiva.
La primera función contó con la presencia de la ministra de Educación y Cultura, Cristina Fiore y del secretario de Cultura, Diego Ashur Mas. “El recuerdo no es solo memoria, es emoción, es respeto y eso pudimos vivir en el musical inmersivo de Malvinas, donde abrazamos con el corazón a nuestros veteranos y honramos a quienes dieron la vida por la patria”, indicó la funcionaria provincial.
La dirección general estuvo a cargo del maestro Daniel Espoz, con subdirección y adaptación coreográfica de Patricia Padilla, y la participación especial en guion y puesta del director invitado Germán Bonetto. En escena, confluyeron el Ballet de la Provincia, la Escuela Oficial de Ballet y el Ballet Santiago Ayala, junto a músicos de reconocida trayectoria.
“Malvinas, el musical” no solo convocó a miles de espectadores, sino que también reafirmó el compromiso del arte con la memoria, el respeto y la construcción de identidad colectiva, dejando una huella profunda en el público salteño.

