Una propuesta que invita al encuentro intergeneracional para reflexionar sobre el pasado reciente desde la palabra, la escucha y la cultura.
En el marco de los 50 años del último golpe cívico-militar en la Argentina, el Museo de Antropología de Salta se suma a la agenda provincial impulsada por la Secretaría de Cultura y la Subsecretaría de Derechos Humanos con una jornada que propone memoria, reflexión y construcción colectiva.
La actividad tendrá lugar el viernes 27 de marzo a las 18:00 en las instalaciones del museo, con un programa que articula el diálogo y la producción audiovisual como herramientas para pensar la historia reciente. El eje central será el conversatorio “A 50 años del Golpe Militar: voces y memorias vivas”, que reunirá a referentes, investigadores y al público en general en un espacio abierto destinado a promover la palabra, la escucha activa y el intercambio entre generaciones. La propuesta busca fortalecer una memoria colectiva que no solo recupere el pasado, sino que lo resignifique desde el presente.
Participarán Blanca “Nenina” Lescano, licenciada en Antropología, ex directora del museo y referente de derechos humanos, integrante de la Comisión de familiares y víctimas de desaparecidos en Salta; Fernando Pequeño Ragone, presidente de la Asociación Miguel Ragone, nieto del ex gobernador y estudioso de la historia local; Emiliana Catalina Buliubasich, doctora en Antropología Social, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Salta y ex profesional del museo; y Gustavo Farquharson, concejal, vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos del Concejo Deliberante y ex delegado del INADI.
Como cierre de la jornada, se presentará el audiovisual “El Familiar”, de Santiago Urrea y Camilo Gil, integrantes del proyecto cultural “Mitos y Leyendas del NOA”. La obra recupera uno de los relatos más emblemáticos del noroeste argentino y lo pone en diálogo con la última dictadura militar, abordando cómo la figura del Familiar funcionó como un recurso simbólico que encubrió y resignificó, desde el imaginario popular, las desapariciones forzadas de trabajadores en la región.
La propuesta invita a habitar un espacio de memoria viva donde las experiencias, los saberes y las voces se entrelazan para construir una mirada crítica sobre el pasado, entendiendo que recordar es también una forma de proyectar el futuro.

