La propuesta articulada entre la Secretaría de Cultura y el Observatorio de Violencia de Género busca fortalecer capacidades institucionales y promover prácticas inclusivas en el ámbito cultural.
La Secretaría de Cultura invita a funcionarios, artistas, formadores, personal de mantenimiento, seguridad y administrativo, así como a integrantes de la comunidad artística en general, a participar de la capacitación “Herramientas para el desarrollo de un Protocolo de Prevención de la Violencia de Género en el ámbito de la cultura”.
La actividad se realizará el jueves 26 de marzo, de 9 a 12.30, en la Sala Juan Carlos Dávalos de la Casa de la Cultura, y contará con la participación de Ana Pérez Declercq y Pilar González Sastre, especialistas del Observatorio de Violencia contra las Mujeres (OVcM), organismo que acompaña e impulsa esta iniciativa.
El encuentro propone un espacio de formación, reflexión e intercambio orientado a fortalecer las capacidades institucionales para la prevención, detección y abordaje de las violencias por motivos de género en ámbitos laborales, de formación y en espacios culturales. A lo largo de la jornada se desarrollarán contenidos vinculados a la igualdad de género y la diversidad, junto con un análisis del sector cultural desde una perspectiva de género que permita reconocer sus particularidades y desafíos.
Asimismo, se brindarán herramientas concretas para prevenir y abordar situaciones de acoso y violencia, al tiempo que se avanzará en la construcción de lineamientos que orienten la elaboración de protocolos institucionales. La propuesta busca no solo sensibilizar, sino también promover prácticas sostenidas que contribuyan a generar entornos laborales y artísticos más seguros, respetuosos e inclusivos.
Cabe destacar la relevancia de estos espacios formativos como instancias fundamentales para consolidar una cultura institucional comprometida con la equidad y el respeto, entendiendo que la construcción colectiva de herramientas y criterios de intervención resulta clave para transformar las prácticas cotidianas y garantizar ámbitos libres de violencia.

